Dicen que hace mucho tiempo atrás… pero mucho, mucho. Cuando toda la tierra era una sola isla, rodeada de un mismo mar.
Dicen que dos bellos árboles disfrutaban de la mutua compañía.
Dicen que ellos se acariciaban con sus sombras, cuando el Sol se los permitía, el amanecer era de uno y el atardecer era del otro.
Dicen que solo necesitaban el agua de la Lluvia para darle vida a sus viejas y largas raíces, y soñar con ese día en que ellas puedan cruzarse.
Dicen que nada faltaba en los días para ellos, que se disfrutaban con sus sutiles danzares, con sus colores de cada estación.
Dicen que sin que ellos supieran, el Destino y el Tiempo no se pusieron de acuerdo en algunos asuntos, y se desató una tormenta terrible.
Dicen que sintieron explosiones en el suelo y derrumbes bajo la tierra, y ahí, no se sabe donde comenzó y donde terminó, una grieta se produzco entre ellos y se llenó de agua.
Dicen que en un principio fue un arroyo, luego un río, y así un mar para terminar llenándose como un océano.
Dicen que ambos se miraron hasta perderse en el horizonte, se acariciaron hasta que el sol no puedo ayudarlos más.
Dicen que ninguno de los dos, nunca entendió, como era posible que el agua que alimentaba sus sueños los haya separado.
Dicen que la poca tierra que los rodeaba se hizo arena y que ambos, al mismo tiempo, se hundieron para encontrarse bajo el Agua.
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